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MANTENGAMOS AL ECUADOR LIBRE DE TRANSGÉNICOS PDF Imprimir
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Escrito por Elizabeth Bravo- RALLT   
Lunes 03 de Agosto de 2015 16:37

Ante la introducción ilegal de soya transgénica en la Provincia de Los Ríos, demandamos que se respete la Constitución que declaró al Ecuador libre de transgénicos

La Federación de Centros Agrícolas del Litoral (FECAOL) como parte de un proceso de monitoreo en la Provincia de Los Ríos, encontró soya transgénica con resistencia a glifosato, sembrándose en los campos ecuatorianos. Ante esto, presentó el día de hoy, ante un jurado de Garantía Jurisdiccionales (constitucionales), una ACCION   DE PROTECCIÓN CON MEDIDAS CAUTELARES.

Casi toda la soya que se siembra en el Ecuador, se encuentra en la provincia de Los Ríos. El muestreo de FECAOL fue realizado en los cantones Baba, Pueblo Viejo, Babahoyo, Ventanas, Urdaneta, Quevedo y Mocache. En varios lugares se encontró soya transgénica.

soya transgénica- San CarlosEl monitoreo se hizo utilizando la prueba de Detección de Proteína Transgénica ELISA, que es el test que utilizan las empresas en los puertos para verificar la presencia o no de transgénicos, o para reclamar derechos de propiedad intelectual.

Esta prueba fue confirmada además con una constatación visual, pues la soya transgénica sembrada, crecía en medio de vegetación quemada por el herbicida glifosato.

Al momento, casi el 50% de los cultivos de soya que se siembran en el mundo son resistentes al herbicida glifosato, siendo los principales productores Estados Unidos (con 29,5 millones de hectáreas), Brasil (23,9 millones de hectáreas) y Argentina (20,2 millones de hectáreas). Con el incremento de los cultivos transgénicos se dispararon también las aplicaciones del herbicida glifosato, porque estamos pues frente a una tecnología que ha sido diseñada para que los agricultores usen más agrotóxicos.

Recientemente la Organización Mundial de la Salud determinó que el glifosato es un posible cancerígeno. Esto ya lo sabían los habitantes que viven cerca de las zonas donde se siembra soya transgénica, pues año a año son envenenados con millones de litros de herbicida, dejando tras de si unas condiciones epidemiológicas terribles: índice de cáncer, leucemia, enfermedades autoinmunes muy por encima de las estadísticas declaradas como “normales” por la Organización Mundial de la Salud.

Hay antecedentes históricos de que la soya transgénica logró introducirse en países donde su ingreso estaba prohibido, por medios ilegales, lo que sucedió a vista y paciencia de la empresa Monsanto, dueña de la tecnología. Una vez que los gobiernos de turno aprobaron los transgénicos, como consecuencia de los hechos consumados, Monsanto empezó a cobrar regalías por el uso de su tecnología. Uno de estos países fue Brasil, donde se introdujo de contrabando la llamada soya “Maradona” desde Argentina. Hoy Brasil es el segundo productor de mundial de soya con resistencia al glifosato. Su expansión en este país ha significado la destrucción de ecosistemas naturales, la desaparición de zonas de cultivos alimenticios, y daños ambientales y de salud por el uso intensivo de agrotóxicos.

No podemos permitir que eso suceda en nuestro país. Recordemos que la Constitución declara al Ecuador “Libre de semillas y cultivos transgénicos”, y que es obligación del Estado precautelar porque esa condición se mantenga.

Rechazar la siembra ilegal de la soya transgénica es defender la rica biodiversidad del Ecuador, es asegurar nuestra soberanía alimentaria y nuestro derecho a una alimentación sana, es promover la agricultura campesina, es mantener nuestra independencia frente al poder de las transnacionales y es cumplir con nuestra Constitución.

 

 

Nota al pie de foto: campo de soya transgénica. Véase como toda la vegetación está quemada con el herbicida, sin que el “veneno” le afecte a la soya transgénica.